Besos amargos
Me
lancé buscando el dulce y suave sabor a miel y terminé dando un sorbo de un
oscuro y amargo café…
Ni
toda mi dulzura pudo con el sabor amargo de sus besos, y es que sencillamente
hoy no es nada lo que tristemente ayer fue todo.
Inhalé un sorbo de aire
tratando de pensar que mi situación no era real, pero también me supo
amargo y en un suspiro lo devolví a su lugar de origen entendiendo así
que es eso, todo su aura es tan amarga como sus besos, como su ser.
Y eso
fue todo, fue nada, un trago amargo que para mi fue miel en otro momento, en
otro lugar, en otra vida quizá.